Oligopolio en TV y radio
Sunday, 20 April 2008

En el Perú la televisión y la radio cada dÃa se hunden más en un charco de mediocridad y vulgaridad causado, principalmente, por el oligopolio que el Estado permite en el mercado de TV y radio.
Oligopolio es un mercado con pocos ofertantes y muchos demandantes. En 1971 la dictadura del general Juan Velasco Alvarado prohibió las inversiones extranjeras en TV y radio y en 1981 el gobierno de Acción Popular puso requisitos altos para obtener las licencias de uso del espacio radioeléctrico que canales de televisión y estaciones de radio necesitan. En 1991 se levantó la prohibición y algunos requisitos se relajaron, pero en 1994 la apertura fue revertida.
Actualmente, la Ley de Radio y Televisión de 2004 mantiene cerrado el mercado de TV y radio. Resultado: canales de televisión quebrados y muchas pequeñas estaciones de radio. Cierre de varias casas productoras. Noticieros sensacionalistas y programas embrutecedores. Miniseries y telenovelas nacionales de baja calidad. Conductores de televisión y locutores de radio ignorantes o vulgares. Periodistas manipuladores y mentirosos. Actores y actrices que emigran a Colombia o Argentina para hallar empleo. Muchos sueños juveniles de éxito laboral o fama truncados. Falta de credibilidad ciudadana.
Por las razones de “defensa nacional†del Estado, la demagogia de muchos polÃticos y la podredumbre de dos dictaduras, la polémica Magaly Medina trabaja en televisión y el irónico Carlos Galdós tiene espacio en radio. Gracias al ex congresista Javier Diez Canseco y al periodista César Hildebrandt, tenaces opositores en 2004 a la reapertura del mercado de TV y radio, inversionistas colombianos e italianos se quedaron con el capital en las manos. Gracias a ese oligopolio que el Estado ampara, los canales de televisión y las estaciones de radio son emisarios del populismo-estatismo sin respeto por sus televidentes y radioyentes.
En contraste con la prensa escrita, en la cual abundan diarios, semanarios y quincenarios por la total libertad de acceso a ese mercado, los interesados en abrir un canal de televisión o una estación de radio deben cumplir con todos los requisitos de obtención de licencias ante el Ministerio de Transportes y Comunicaciones establecidos, precisamente, para preservar el oligopolio. Por eso los canales de televisión son, mayormente, limeños. Por eso proliferan las estaciones de radio “piratasâ€. Por eso no alcanzamos los niveles de desarrollo radiotelevisivo de Colombia, México, Venezuela o Brasil.
Además, el mercado cerrado es causa de la falta de representatividad de muchos lÃderes de opinión pública de TV y radio. ¿Serán representativos esos señores que no les gusta recibir crÃticas, rectificarse o ser evaluados en las encuestas de opinión?, ¿serán representativos esos señores que se creen los amos de la verdad frente a cámaras o delante de micrófonos? Con la reapertura, todos ellos saldrÃan volando.
¿Hasta cuándo la TV y la radio del Perú seguirán en la prehistoria?, ¿hasta cuándo televidentes y radioyentes permitirán ese oligopolio que sólo beneficia a una elite?
Por Gian Carlo Orbezo Salas, columnista invitado
Imagen tomada de: http://horaciogaray.blogspot.com/












