El voto desde fuera es Voto Limeño.
Saturday, 8 April 2006
Casi un tres por ciento de los votos que se darán para escoger al próximo presidente y a los parlamentarios, llegarán desde fuera de las fronteras peruanas. Esto es casi medio millón de personas que, todas y cada una, serán contadas como Limeñas.
¿Se extrañado de esto último? ¿No me cree? Bueno, sólo tiene que mirar el artÃculo 21 de la Ley Orgánica de Elecciones, Nro 26859 (si lo desea, descargue en PDF el texto vigente desde la página del Jurado Nacional de Elecciones). En principio uno puede pensar “es lógico que los peruanos en el extranjero NO tengan un distrito propio, asà que en alguno deben figurarâ€, por supuesto, esta lógica es un poco “de cajónâ€, pero ¿Por qué todos figuramos como “Limaâ€? Inflamos más de lo que ya está el distrito más “grande†del Perú (en cuestión de población, se entiende) con una visión completamente centralista (y simplista) del Perú (peruano que vive en el extranjero votará por la capital de su paÃs). Uno de los problemas (este secundario, por supuesto) del distrito múltiple configurado en Perú es que los extranjeros cuenten como Limeños.
A bote pronto podrÃamos pensar ¿Pero por qué tienen derecho a escoger si no viven acá? Bueno, la respuesta se vuelve bastante sencilla una vez recordamos que son ciudadanos, y que se ven afectados por las leyes que dicho paÃs saque (esto en Derecho Internacional Privado es un dÃa a dÃa, muchas cuestiones de la persona, aunque viva toda su existencia en el PaÃs X, se harán o entenderán según la legislación del paÃs de su ciudadanÃa -digamos, para entendernos, nacionalidad-). Por no decir que muchas de las personas que viven fuera es de forma transitoria (más corta o larga, pero transitoria), pero esto ya es secundario en el momento de justificar el voto “desde el extranjeroâ€. Asà pues, al estar una persona afectada de forma directa (y no sólo sentimental) por lo que se decida en “su†paÃs, la consecuencia lógica y en el juego democrático-representativo, es que pueda votar (ojo con el “puedaâ€). Asà que descarto la opción de privar a los residentes de fuera del paÃs el derecho al sufragio.
El alcance de este derecho a votar desde el extranjero no tiene el mismo alcance que el voto por parte de un ciudadano que resida en “su†paÃs. Asà pues, los que viven fuera sólo tienen (tenemos) derecho a votar (dentro de las elecciones de representantes) en presidenciales/parlamentarias, mas no en Municipales/Locales. Pero bueno, menos da una piedra.
Ahora la pregunta siguiente es ¿Dónde metemos los votos desde el extranjero? Un Distrito electoral propio no tendrÃa demasiado sentido, no sólo por la nula homogeneidad del “Distrito†(para considerarlo una unidad a ser representada) y las múltiples dificultades para dar un espacio real a una realidad como la del emigrante en el ámbito de la representación parlamentaria como propia y distinta de los intereses nacionales/territoriales del paÃs. Y claro, resulta que es un “poco†grande el distrito que nos saldrÃa, más que Loreto en cuestión de Votantes (y con mayor crecimiento o potencial de crecimiento, como van las cosas…).
El siguiente paso es considerar que su última residencia (o el lugar en el que más tiempo estuvo… o cualquier sistema que defina a una persona en un lugar y que sea objetivo) es el lugar “peruano†al que pertenecen desde el extranjero, por tanto, su voto se contarÃa con los del resto de su distrito.
Pero viendo esta opción nos topamos con la curiosa forma de llevar a cabo estos comicios, son en mesas electorales puestas en todo el mundo, con lo cual, discrimiar qué voto va para cada distrito se vuelve un trabajo redundante y mal llevable en los consulados con grupos amplios de electores (por ejemplo, Estados Unidos, Argentina o España). ¿Se imaginan la cantidad de cédulas que tendrÃan que enviar a cada paÃs? Bueno, todas claro. Si el voto se articulase mediante el correo, esos problemas no se darÃan. Para ello todo el voto debiera ser por correo (para facilitar y homogenizar el proceso de votación por parte de los “foráneosâ€).
Pero en Perú se tomó una decisión que, si la intentamos justificar de alguna forma, es netamente práctica. Reproducimos el sistema de votación que se realiza en Perú en todos los consulados, ponemos las mesas y tal… Y se topan con los problemas mencionados (cédulas y discriminación del voto por distritos electorales peruanos, por tanto, urnas distintas), asà que la “solución fácil†fue el considerar que cualquier persona que viva en el Extranjero debe votar por Lima, como cualquier otro limeño, aunque la única vez que pisara la capital fuera para salir del PaÃs, aunque desee fervientemente continuar con su participación (al menos votando) en su departamento, porque, simplemente, la ley te vuelve limeño. La elección de Lima es obvia si seguimos con esta lógica, es la capital y es el distrito (por muchÃsimo) más amplio que hay, el voto extranjero se diluye con mucha más facilidad en ese distrito que en ningún otro posible candidato.
Este es otro de los errores que veo en la configuración actual de los distritos y su funcionamiento en Perú. Asà pues, habrá que saludar a los peruanos en Japón, esos Limeños de cualquier otra parte del Perú (esta absurda frase la pongo con “Japón†por ser el primer paÃs donde se abren las mesas).
Publicado por Jomra










