Crónica semanal (1 al 7 de octubre)
Friday, 10 October 2008
El estallido del mayor escándalo de corrupción desde que Alan García asumiera el poder hace más de dos años, hizo recordar esta semana a los tiempos del primer gobierno aprista. Durante la gestión aprista de la década de los ochenta, la corrupción alcanzó niveles insospechados. Uno de los dos protagonistas del incidente hecho público esta semana, Rómulo León Alegría, fue uno de los apristas más cuestionados hace veinte años cuando se desempeñaba como Ministro de Pesquería.
León y Alberto Quimper, hasta hace unos días miembro del directorio de Perupetro, la empresa estatal encargada de promover la inversión en actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en el Perú, deberán enfrentar denuncias por los delitos de asociación ilícita para delinquir, negociación incompatible y cohecho activo y pasivo. La demanda fue interpuesta ante la Fiscalía Anticorrupción por el periodista y ex ministro del toledismo, Fernando Rospigliosi, quien hizo público el caso el último domingo en el programa televisivo Cuarto Poder.
Rospigliosi presentó cuatro audios que, según dijo, le habían llegado anónimamente a la puerta de su casa. En estos se oye a la dupla León-Quimper haciendo las coordinaciones necesarias para que Perupetro favorezca a la empresa de capitales noruegos, Discover Petroleum, con la entrega en concesión de varios lotes para su exploración y posterior explotación petrolera. León defendía los intereses de Discover en el Perú. En el primer audio, grabado el 1 de febrero, interviene el ciudadano dominicano Fortunato Canáan. Este último representaba por entonces a Discover Petroleum y a la también noruega Petromaker. León le asegura a su interlocutor dominicano que Quimper le ha prometido que le conseguirá los lotes que le interesan a Discover.
El segundo audio, que data del 13 de mayo, involucra al Ministro de Energía y Minas, el aprista Juan Valdivia. Si bien no es parte de ninguna de las conversaciones, Quimper se refiere, por consejo de Valdivia, a la necesidad de nombrar a un apoderado que no tenga militancia aprista. Del tercer audio, grabado el 11 de junio, se desprende que es Quimper quien prepara los informes legales que luego de traducir al inglés y remitir a León, este enviaba a Noruega. El último audio, registrado el 11 de setiembre, un día después de sellada la concesión en favor de Discover, resume, en palabras del propio Quimper, el negociado hecho por los dos apristas: “Hemos hecho un faenón (…) Hemos hecho un equipo de la gran puta, hermano. Hemos jugado en todos los terrenos” (fuente: Perú 21, 06/10/08).
El presidente Alan García, el premier del Castillo y el ministro Valdivia intentaron mostrar reflejos rápidos y ordenaron la destitución inmediata de Quimper del directorio de Perupetro. García aceptó también la renuncia de César Gutiérrez como presidente de Petroperú. En un lenguaje muy fuerte pidió que todo el peso de la ley recaiga en los dos implicados: “Si dos ratas se confabulan para hacer un negocio, se les expulsa y paraliza con el veneno de la sanción legal… Queremos que todos esos vayan a la cárcel, que la ley caiga sin contemplación” (La República, 07/10/08).
El Comité Ejecutivo Nacional del APRA hizo inmediatamente eco del pedido del presidente del partido y expulsó a León y Quimper un día después de la aparición de los audios. El secretario general del partido, Mauricio Mulder demandó sanciones ejemplares para “los inescrupulosos que se aprovechan delincuencialmente” del Estado (El Comercio, 07/10/08). El Poder Judicial también actuó con rápidez y un día después de efectuada la denuncia pidió la detención de Quimper y León. El primero fue detenido el martes 7 mientras que León permanece fugado. Circulan versiones de una posible fuga a Argentina.
En el plano político, el escándalo ha remecido los cimientos del gobierno. El martes 7, las bancadas de Unidad Nacional, del Partido Nacionalista y del fujimorismo presentaron una moción de censura contra el Consejo de Ministros. La posible censura obligó al gabinete en pleno a poner su cargo a disposición ante el presidente García. Se espera que el jefe de Estado acepte la renuncia de sus ministros. El presidente cuenta con que el costo político de una censura sería demoledor.
Entre los principales voceados para reemplazar a del Castillo en la conducción del equipo ministerial se encuentra Yehude Simon. La participación del actual presidente regional de Lambayeque significaría, en principio, una apertura hacia posiciones de centroizquierda, en especial a nivel discursivo. Sólo con los votos nacionalistas y apristas y los de algunos independientes tendría la confianza legislativa asegurada. De Simon se esperaría también que logre un mayor diálogo con los frentes regionales y, en general, con la oposición social. Sin embargo, nadie espera un giro importante en la política general del gobierno.
Si Simon asume finalmente la cartera deberá hacer frente al aparato partidario del APRA. Un no aprista dirigiendo un gabinete en tiempos de gobierno de la estrella es una situación inédita en la historia. Beatriz Merino la pasó muy mal como independiente en los tiempos del toledismo. Y Simon, a diferencia de Merino, tiene un perfil puramente político, lo que lo convierte en un posible blanco de la militancia aprista. Que ya haya expresado sus apetitos presidenciales no facilita las cosas ante los abnegados compañeros. A su favor juega el duro golpe frente a la opinión pública que ha significado el affaire Discover. Los compañeros se verían obligados a retirarse a sus trincheras hasta que se calmen las aguas.
Se viene una semana de definiciones. Manténgase atento, estimado lector.
Ignazio De Ferrari












