La verdad de la chilenización
Sunday, 23 March 2008
Levanto voz de protesta frente a las sandeces de polÃticos y periodistas chauvinistas ligeros de lengua que hablan de un proceso actual de chilenización del paÃs.
Si existen muchos peruanos en Tacna que también tienen nacionalidad chilena (reciente revelación de algunos medios de comunicación), ¿qué hay de raro? Casos similares existen en otras ciudades fronterizas en el mundo. Hay venezolanos con nacionalidad colombiana, mexicanos con nacionalidad –o residencia- estadounidense, polacos con nacionalidad alemana, etc. Para los patrioteros, poseer sólo el DNI del Perú ya es sinónimo de peruanidad.
Quienes alarman –mejor dicho, engañan- a la población con el argumento de una actual chilenización, porque alguien escucha a la cantante Miriam Hernández o compra en las boticas Inka Farma, son ignorantes colosales del pasado peruano e irrespetuosos imperdonables de los mártires tacneños y ariqueños. No tienen idea de cómo fue el proceso de chilenización durante las casi cinco décadas en que Tacna y Arica estuvieron bajo régimen interino chileno.
El historiador Jorge Basadre refirió que esa chilenización a inicios del siglo XX en las llamadas provincias cautivas del Sur fue brutal y despiadada. No habÃa allá respeto alguno por la vida, las libertades individuales y la propiedad privada de los peruanos: decenas de viviendas y haciendas confiscadas, escuelas clausuradas, monumentos nacionales destruidos, festividades abolidas, libros de historia peruana quemados, negocios cerrados, gente encarcelada, niños separados de sus padres a la fuerza y llevados a internados escolares en Santiago o ValparaÃso, periodistas perseguidos y muchas familias desterradas.
En 1907 los intendentes chilenos crearon las Ligas Patrióticas, ejércitos de milicianos destinados a instaurar el terror en Tacna y Arica realizando asesinatos selectivos o incendiando viviendas con la finalidad de doblegar la feroz resistencia de los peruanos a la chilenización. Por desgracia, el Perú se enteró poco de esos sucesos.
Para colmo, tacneños y ariqueños que emigraban a Lima, Trujillo o Ica eran recibidos frÃamente por las autoridades y con absoluto desprecio por la población. Algunos, dolidos, se marcharon del Perú para siempre.
Repasen la historia. ¿Por qué el gobierno chileno jamás convocó los plebiscitos estipulados en el Tratado de Ancón de 1883 (acuerdo que puso fin a la guerra) para que tacneños y ariqueños decidieran si querÃan formar parte de Perú o Chile? Precisamente, porque la chilenización fracasó. La brutalidad de los intendentes chilenos y las atrocidades de las Ligas Patrióticas (inspiración para los nazis chilenos en 1935) lograron despoblar y repoblar ciudades, pero no destruir el amor patrio en esos peruanos sureños. Al final, la devolución de Tacna y la pérdida de Arica fueron por negociación diplomática.
Por favor, que esa gente de mentalidad retrógrada y espÃritu belicista no insulte más la inteligencia humana y la memoria colectiva hablando de chilenización en el presente. No saben lo que realmente implicó esa palabra para el Perú.
Por Gian Carlo Orbezo Salas, columnista invitado



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