Creciendo como espuma (¿habrá resaca?)
Monday, 19 November 2007

Desde hace ya cinco años la economÃa peruana crece a un ritmo respetable. El crecimiento anual promedio del Producto Bruto Interno (PBI) ha sido de 5,7% entre 2002 y 2006. Para este año (2007), el Fondo Monetario Internacional proyecta un crecimiento de 7% y 6% para el 2008. Con esta cifras, el Perú se coloca en la punta del crecimiento latinoamericano. Por más bonitos que sean, estos números no significan nada si no tienen un impacto en el bienestar de los peruanos. A continuación, un breve análisis para entender la naturaleza y los efectos del crecimiento peruano.
Exportaciones
El motor principal del crecimiento peruano son las exportaciones. En el 2003, el 14,8% del PBI correspondÃa a las exportaciones. El 2006, 25,6% del producto nacional provino de las exportaciones. El valor de las exportaciones creció en 260% entre 2003 y 2006, pasando de 9 mil a casi 24 mil millones de dólares en el 2006 (fuente: BCR). De estos 24 mil millones, el 62% provino de la exportación de productos mineros. El Perú, además de exportar oro, estaño, zinc y plata, está entre los cinco mayores exportadores de cobre en el mundo. El siguiente gráfico muestra la evolución del precio del cobre entre 2001 y 2008 (fuente: The Economist):
Esta bonanza económica se explica con el fuerte crecimiento de la China, India y Rusia, entre otros. Se espera que su crecimiento se mantenga por varios años más, de modo que el precio del cobre (al igual que el de otras materias primas como el petróleo) deberÃa mantenerse a niveles relativamente altos a pesar de una inminente recesión en los EE.UU.
Las buenas noticias no deberÃan hacernos olvidar algunos puntos claves. El sector minero provoca conflictos sociales, crea pocos puestos de trabajo y no requiere inversiones tecnológicas en el Perú. Por ello, es importante apuntar hacia la diversificación de las exportaciones peruanas hacia sectores no tradicionales como la industria textil y las agroexportaciones. Además, el Perú necesita invertir más en el desarrollo y la aplicación de tecnologÃas innovadoras. Chile, por ejemplo, ha tenido buenas experiencias aplicando la biotecnologÃa a su producción de vinos.
Crecimiento interno
También hemos crecido hacia dentro. Entre 2002 y 2006, el consumo privado creció a un promedio anual de 4,5%, llegando a crecer 6,2% el 2006. La inversión privada creció a un ritmo promedio de 9,3% entre 2002 y 2006. El año pasado (2006) fue especialmente notorio, pues ese año la inversión creció en 20,1% (fuente: BCR).
El Estado no se he quedado atrás. El siguiente gráfico (fuente: Fondo Monetario Internacional) muestra la evolución del gasto público en diversos paÃses latinoamericanos:
El gráfico revela que el incremento del gasto público en el Perú está ligeramente por encima del promedio latinoamericano, aunque sigue siendo bastante menor al de la Argentina.
Ahora bien, hay una enorme diferencia entre derrochar dinero y gastarlo inteligentemente. No hay que explorar demasiado para reconocer que el nivel educativo peruano es pobre. Los indicadores básicos de desarrollo humano como desnutrición infantil y acceso a servicios básicos siguen revelando problemas clamorosos que hacen del Perú un paÃs extremadamente desigual y subdesarrollado. Mientras esos problemas persistan, el desarrollo económico seguirá siendo un privilegio de pocos.
En toda democracia, el crecimiento económico debe estar acompañado del crecimiento social y la cohesión social. De otra forma, la retórica oficial de estabilidad y progreso retumbará en los oÃdos de los marginados como un promesa vacÃa.
Por Bernd Krehoff
Imagen tomada de: http://www.ciudadcool.com/












