“Pero regresa”: Peruanos en el extranjero
Saturday, 27 October 2007

La reciente agresión sufrida por una ciudadana ecuatoriana en España coincidió, en el Perú, con el Día del Residente Peruano en el Exterior. ¿Cómo les va a nuestros compatriotas en el extranjero? Casi todo el discurso político peruano se va en temas nacionales. Poco o nada sabemos sobre los peruanos repartidos por el mundo. Deberíamos preocuparnos más. Un breve análisis.
Las cifras
Según nuestro canciller, José Antonio García Belaúnde, hay cerca de dos millones de peruanos que viven en el extranjero (fuente: Perú21). Una encuesta, realizada por la Universidad Católica en Lima, revela que el 57% de los peruanos tienen intención de emigrar. La cifra es menor en comparación con encuestas pasadas, pero igual asusta. Según esa misma encuesta, los países favoritos para emigrar son España y Estados Unidos (fuente: La República).
La gran mayoría de los peruanos con intenciones de emigrar lo harían por oportunidades de trabajo (61%), seguidos por 22% que se irían para estudiar. Las encuestas (o al menos el artículo de La República) no menciona cuántos quisieran irse para no volver jamás y cuántos lo ven como una medida temporal.
Sabemos que los peruanos en el extranjero mandan parte de sus ganancias al Perú, generando -según estadísticas oficiales- ingresos por casi 500 millones de dólares en la primera mitad de este año (fuente: Radio Programas del Perú). Dinero que, según RPP, beneficia a 3,5 millones de peruanos en el Perú.
La pesadilla de ser ilegal y los programas de regularización
Más allá de estos datos prevalece la incertidumbre. El principal problema es la ilegalidad de muchos peruanos en el exterior. Un ilegal no figura en los registros oficiales del país donde reside. No tiene acceso a los servicios sociales. El temor constante a ser descubierto y expulsado hace de algo tan normal como inscribirse en un curso, acudir al hospital, mandar a los hijos a la escuela, o alquilar una vivienda, una pesadilla.
Generalmente, los ilegales pagan alquileres muy por encima del precio normal, pues el silencio de los arrendatarios se compra caro. Los sueldos de los trabajadores ilegales suelen estar muy por debajo del promedio local. Dado que no figuran en la planilla oficial, tampoco tienen acceso a beneficios laborales (seguro de salud, vida, pensión).
Recientemente, el gobierno chileno emitió una resolución que permite la legalización de 20 mil extranjeros, la mayoría de ellos peruanos, hasta febrero del próximo año. En España, el actual gobierno socialistsa de Rodríguez Zapatero otorgó varios “períodos de amnistía” permitiendo la regularización de cerca de un millón de indocumentados. En el caso de España, la regularización ha sido posible sólo para aquellos indocumentados que cuenten con un contrato de trabajo (fuente: BBC).
La llegada de inmigrantes ilegales casi siempre despierta temores y rechazo entre la población local. Además de expresiones abierta o veladamente racistas, hay quienes temen un aumento de la criminalidad, el copamiento de los puestos de trabajo o una sobrecarga de los servicios sociales y públicos.
Estos miedos deben ser tomados en serio. Las evidencias, sin embargo, sugieren que la inmigración le ha hecho bien a España. Un reciente estudio, realizado por la Universidad Autónoma de Barcelona, concluye que la llegada de inmigrantes ha contribuído significativamente al crecimiento económico de España.
Sin los inmigrantes (que se calculan en tres millones durante los últimos diez años), el Producto Bruto Interno español no habría crecido en 2,6%, sino decrecido en -0,6% (fuente: BBC). En tiempos del libre comercio es poco convincente permitir el libre flujo de mercaderías, pero impedir el movimiento irrestricto de fuerza laboral. La Unión Europea (con algunos excepciones temporales para los países del este) ya permite a sus ciudadanos vivir y trabajar en el país que deseen.
De hecho, el embajador peruano en Chile, Hugo Otero, ha indicado que las negociaciones por un tratado de libre comercio con Chile contienen un “memorando complementario” que toca el tema migratorio (fuente: La Segunda).
Aparte de los datos económicos habría que considerar el enriquecimiento cultural de una sociedad multinacional.
¿Me verás volver?
El Perú, por su parte, podría preocuparse más por sus ciudadanos en el extranjero y tentarlos para volver. Hace algún tiempo se propuso crear un escaño congresal que represente a los peruanos en el extranjero. El año pasado, el presidente García lanzó un seguro para las remesas enviadas por peruanos en el exterior.
Para empezar, sería fundamental crear un registro oficial de peruanos en el extranjero y sus actividades. Luego, en cooperación con empresas nacionales, se podrían ofrecer puestos específicamente diseñados para peruanos que tengan experiencia extranjera y cuenten con especialización en áreas determinadas. Sería un comienzo.
No olvidemos, finalmente, que muchos peruanos soñamos con regresar, algún día, al Perú.
Por Bernd Krehoff
Imagen: Grete Stern: “Botella al mar”. Tomado de: http://www.temakel.com/osstern.htm


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